Google+ Followers

domingo, 25 de septiembre de 2016

Mentiras sobre los gatos.

El gato es uno de los animales de los que más se habla. Suele tener defensores a ultranza así como enemigos declarados. Sin duda, es un animal que no causa indiferencia. Además, tras de sí, cuenta con varias verdades y mentiras diseminadas a lo largo de la historia.
El gato doméstico convive con el ser humano desde hace más de 9.500 años. Actualmente, es una de las mascotas más comunes y muchísima gente cuenta con un gato en su hogar como animal de compañía.
 
 
 
1º. Embarazo:
Se puede tener un gato mientras una mujer esté embarazada. No hay que apartar al gato de forma automática cuando una mujer está en período de gestación. Sólo hay que evitar limpiar la cajita de la arena del gasto, y si no queda otro remedio se puede hacer con guantes y luego hay que lavarae las manos con agua y jabón. Salvo que lo diga un médico, no hay peligro.
 
 
2º. Siete vidas:
En siglo XVIII, nació el mito de que los gatos tenían siete vidas. Fue debido a que los gatos desesperados por la persecución a la cual eran sometidos, se escabullían por cualquier sitio y aparecían y desaparecían. Pero, en realidad, no tiene siete vidas. Nada más lejos de la realidad.
 
 
 
3º. Asma:
Los gatos no provocan asma. Por lo tanto, no debemos tener este aspecto en absoluto. En algunas casos, sí existe la alergia al gato, pero nunca asma.
 
 
4º. El dolor:
Los gatos sienten dolor. Como todo ser vertebrado cuenta con receptores de dolor. Eso sí, los gatos suelen ser muy fuertes y cuando vocalizan su dolor es porque ya no pueden aguantar más.
 
 
5º. Caer de pie:
Los gatos han desarrollado la capacidad de caer de pie, pero no siempre lo consiguen porque lo que se desaconseja usarlos como un juguete para simular caídas.
 
 
6º. Esterilización:
Es falso cuando se dice que el gato engorda tras la esterilización. Si se sigue una dieta equilibrada y bajo consejo del veterinario, el gato no engordará.
 
 
 
7º. Bigotes:
Se dice que los gatos pierden el equilibrio si se les caen sus bigotes, pero es absolutamente falso. Los bigotes tienen una función sensorial importante, pero de ninguna manera afectan el equilibrio de un gato.
 
Las grandes mentiras acerca del pelo de gato
Mucho se dice de este animalito tan injustamente culpado por antiguas creencias. Que deja estériles a las mujeres, que si nos tragamos un pelo nos morimos o se nos formará una bola de pelo en el cerebro u otros órganos. Lo alarmante es que actualmente se siga creyendo en estas afirmaciones sin fundamento.
Vamos a ver los principales mitos:

1. EL PELO DE GATO DEJA ESTERILES A LAS MUJERES.
-Este mito proviene por el temor a la enfermedad de la toxoplasmosis, que como hemos visto anteriormente se contagia fácilmente a las personas por consumir agua sin hervir, carne mal cocida, vegetales mal lavados, contacto con tierra y plantas. El pelo no tiene nada que ver aquí. Si un gatito se contagia de toxoplasmosis eliminará éste parásito a través de sus heces y para contagiar a una persona tendría que comerse las heces del gato. ¿Difícil verdad? Si nuestro gato come solo comida balanceada y no sale de casa no tiene por qué contagiarse, y nosotros tampoco.

2. EL PELO DE GATO ES DEL DIABLO.
-No sé de donde proviene esta afirmación, pero preocupa que hasta la actualidad sea transmitida por antiguas generaciones. El pelo de gato es solo de gato, así como el cabello humano es de humano, el pelo de perro es de perro y el pelo de ratón es de ratón. No existe ningún poder maligno en el pelo de gato, son sólo pelos. Es una locura relacionar al gato con entidades diabólicas, esto solía ocurrir en la edad media cuando la gente se sorprendía de las habilidades del gato catalogándolo como sobrenatural, pero actualmente sabemos que es una mascota como cualquier otra.



3.- EL PELO DE GATO TRANSMITE ENFERMEDADES.
-Esto no es cierto, lo único que podría generar son algunas alergias en personas sensibles, pero no por culpa del gato sino porque la persona alérgica reacciona ante los alérgenos del ambiente, lo mismo puede pasar con el polvo, polen y otras partículas. Y no es el pelo lo que provoca la alergia, si no las partículas de saliva seca que se desprenden de él. No todas las personas son alérgicas, y no todos los alérgicos son sensibles al pelo animal. Debemos averiguar a qué somos alérgicos antes de culpar a las mascotas del hogar.
También se dice que si un pelo entra al ojo, la persona se queda ciega. Lógicamente esto carece de veracidad, como cualquier objeto extraño en el ojo producirá molestias e irritación, que se solucionan muy fácilmente lavando la zona.

4.- EL PELO DE GATO FORMA QUISTES Y BOLAS DE PELO DENTRO DEL CUERPO.
-Es bastante difícil que nos traguemos un pelo, pero si eso sucediera, pasará por todo el proceso natural de digestión. No se quedará dentro de nuestro cuerpo multiplicándose mágicamente hasta convertirse en una gran masa peluda. Esto es tan absurdo como que si el pelo entra por la nariz se alojará en el cerebro. Un pelo es un cuerpo demasiado grande para ingresar al sistema respiratorio, que tiene muchas barreras de defensa para evitar que respiremos partículas normales e inevitables del ambiente. Lo máximo que podrá suceder es que nos pique la nariz y al estornudar esos pelos se irán muy lejos.



5.- EL PELO DEL GATO ASFIXIA A LOS BEBES.
-Por último, hemos podido encontrar varios mitos que implican a los bebés, como que el pelo de gato los asfixia, que el gato se roba su aire y no pueden respirar o que los ahogan echándose encima. Estos son solo mitos lamentables que afortunadamente van quedando en el pasado. Es mas, sabemos que si exponemos a nuestro bebé a un ambiente con mascotas, esto reforzará su sistema inmunológico acostumbrando al organismo a este entorno, por lo tanto disminuye el riesgo de padecer alergias más adelante.
Es importante en estos tiempos donde es tan sencillo acceder a muchísima información, leer un poco sobre estos temas para no continuar sembrando el temor en nuestros hijos por simples leyendas urbanas. El gato doméstico es una maravillosa mascota que traerá bellos momentos de compañía y
alegría en familia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario